iglesia del final

DONAR MI CASA

Dios es un Dios de pactos que no olvida a aquellos que le son leales y creen en su poder.

Mientras más arriesgados seamos, más podremos agradar a Dios y ser beneficiados por sus bendiciones infinitas.

Una de las maneras más maravillosas de honrar su nombre, es entregándole al Señor el título de propiedad de la casa o departamento donde vivas o que tengas a tu nombre.

Es como si le dijeras: “Oh Señor, me presento humildemente ante ti, agradecido por tus bendiciones y sin olvidar jamás que soy lo que soy gracias a ti, porque tú me pusiste aquí y me has dado todo lo que tengo, nada es mío. Así que para demostrarte que confío plenamente en ti, daré un paso al vacío y te entregaré mi casa, porque tengo fe que tú proveerás”.

No lo piense más y contacte hoy mismo a uno de nuestros ejecutivos del DEFICEL Departamento de Finanzas Celestiales, que le guiarán en todo el proceso legal para realizar la transferencia de la propiedad a nombre de nuestro Pastor.